Pasajero Martes, 26 septiembre 2017

Para tu viaje en combi: tres audiotextos del envidioso más raro del mundo (leídos por él mismo)

Miguel Flores-Montúfar

Soy comunicador y trabajo como profesor de lenguaje. He pasado tanto tiempo subido en buses, custers y combis, que escribo esta columna para encontrarle el lado positivo al asunto.
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Ilustración de Andrés Edery para El Comercio

Cualquier cargamontón contra Vargas Llosa debería ser una excusa para volver a su obra. Las recientes declaraciones del escritor sobre el probable indulto a Fujimori (que ya habían sido desarrolladas en esta columna de hace algunos meses para El País), nos dan una nueva oportunidad para hablar del autor al que le tenemos más camote.

Dijo Vargas Llosa:

Creo que no solo sería una gran injusticia que Kuczynski lo soltara, sino que sería una gran traición a esos miles de electores que votamos por él, a quienes hicimos campaña a favor de él, de quien esperábamos una gestión estrictamente democrática.

En el nivel más primitivo, el congresista Héctor Becerril, encarnación indiscutible del espíritu fujimorista, salió a decir que la “verdadera traición” fue la del propio Vargas Llosa, quien abandonó primero a su tía y luego a su prima. Eso podemos tomarlo de quien viene, pero no lo otro: hace apenas unas noches, la primera ministra Mercedes Aráoz dijo, refiriéndose a estas declaraciones de Vargas Llosa:

Esa opinión parte de una venganza por la elección presidencial perdida en 1990.

Ya se ha dicho hasta el aburrimiento. Es extraño que se acuse al escritor peruano más leído, más traducido, más estudiado y más premiado de que todavía ahora, 27 años después, rumia la envidia contra Fujimori porque este le ganó las elecciones en 1990. No lo sé, chicos: en esos diez años de régimen fujimorista, Vargas Llosa publicó al menos dos obras maestras: sus memorias (El pez en el agua, 1993) y esa novela brutal que es La fiesta del Chivo (2000), y además recibió, entre muchos otros premios, el Cervantes (1994). Mientras tanto, a nosotros nos tocaron Fujimori y Montesinos. La balanza nos desplazamosfavorece.

Pero bueno, ya que hablaron de él, hay que seguir hablando de él. Hace algunos meses encontré en YouTube algunos audios en los que Vargas Llosa lee fragmentos de sus propias obras (revisen siempre el canal Perú Cultural, que es de donde los he sacado).

Conversación en La Catedral

Este es el primer capítulo de la tercera novela de Vargas Llosa, publicada en 1969. Escuchen nomás cómo Santiago mira la avenida Tacna, sin amor.

La casa verde

Aquí Vargas Llosa empieza la lectura no en el principio de la novela, sino en la segunda parte. La historia de los Quiroga y de Antonia puede leerse como un cuento aparte (la prosa por momentos exuberante de La casa verde es siempre una sorpresa: Vargas Llosa trabaja en esta novela mientras, en Ciudad de México, García Márquez está escribiendo Cien años de soledad).

El pez en el agua

En este caso, se trata de una lectura pública (no sé si en el contexto de la presentación del libro, pero podría ser). Vargas Llosa lee algunos fragmentos de su libro de memorias, que narra en capítulos alternos dos periodos claves de su vida: el primero va desde que conoció a su padre en 1947 hasta que viajó a España en 1958. El otro, desde las marchas contra la estatización de la banca propuesta por el primer gobierno de García, en 1987, hasta la derrota electoral contra Fujimori en la campaña electoral de 1990.

En esta lectura, Vargas Llosa empieza con ese brutal primer capítulo, “Ese señor que era mi papá”, y luego intercala fragmentos diversos, tanto de su infancia y juventud (su paso por la célula comunista Cahuide, el enamoramiento con su tía Julia) como de su experiencia durante la campaña.

Para complementar este audiotexto, puedes revisar estas dos fantásticas entrevistas: una realizada en Madrid, para el ciclo El libro como universo (una revisión de la biografía de Vargas Llosa). La otra es la ya mítica entrevista que le concedió Vargas Llosa a Beto Ortiz en el 2000.

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Estos son los únicos que he encontrado, todos en el canal de Perú Cultural. Si quieren seguir escuchando a Vargas Llosa, pueden revisar su participación en Encuentra tu Poema, la propuesta de la Fundación BBVA en la que diversas personalidades leen poemas de autores peruanos. En este enlace, Vargas Llosa lee Albergo del Sole II, el fantástico poema de Jorge Eduardo Eielson:

Un día tú un día

abrirás esa puerta y me verás dormido

con una chispa azul en el perfil

y verás también mi corazón

y mi camisa de alas blancas

pidiendo auxilio en el balcón

y verás además

verás un catre de hierro

junto a una silla de paja

y a una mesa de madera

pero sobre todo

verás un trapo inmundo

en lugar de mi alegría

comprenderás entonces

cuánto te amaba

y por qué durante siglos

miraba sólo esa puerta y dibujaba

dibujaba y miraba esa puerta

y dibujaba nuevamente

con gran cuidado

comprenderás además

por qué todas las noches

sobre mi piel cansada

entre mil signos de oro

y tatuajes y arrugas majestuosas

me hacía llorar sobre todo

una cicatriz que decía

yo te adoro yo te adoro yo te adoro

También está aquí:

Puedes ver:

La palabra hablada: entrevistas, clases, conversaciones y conferencias de Vargas Llosa

-¡Apareció la entrevista de Soler Serrano a Vargas Llosa! 

 

Miguel Flores-Montúfar

Soy comunicador y trabajo como profesor de lenguaje. He pasado tanto tiempo subido en buses, custers y combis, que escribo esta columna para encontrarle el lado positivo al asunto.