noticias , Pasajero Miércoles, 9 agosto 2017

#NiUnaMenos: 10 respuestas feministas para 10 típicos comentarios machistas

Miguel Flores-Montúfar

Soy comunicador y trabajo como profesor de lenguaje. He pasado tanto tiempo subido en buses, custers y combis, que escribo esta columna para encontrarle el lado positivo al asunto.

Los pantallazos que siguen fueron tomados de dos publicaciones recientes en Facebook. Una es la noticia de El Comercio sobre la segunda edición de la Marcha #NiUnaMenos Perú, que será este sábado 12 de agosto. La otra es una columna de Mariana de Althaus para la Fundación BBVA, «El feminismo es bueno».

Aunque son tomados de allí, los comentarios bien podrían responder a cualquiera de las noticias que, a lo largo de los años, han tenido como protagonistas al feminismo, a sus postulados o a las mujeres en general: las mismas quejas, los mismos prejuicios, los mismos argumentos. Son comentarios-tipo: por cada uno de los 10 escogidos, había tres o cuatro que iban en la misma línea.

Cuando, el año pasado, el movimiento Ni Una Menos llevó a las calles a cientos de miles de mujeres en todo el país, cuando la onda expansiva golpeó en las casas, en las aulas y en las oficinas, cuando todos nos vimos obligados a hablar del tema y a encararlo (en muchos casos, por primera vez), dio la impresión de que allí empezaba un largo proceso de cambios positivos para la sociedad.

Y probablemente sea así. Sin embargo, cada vez que se habla de las mujeres y del feminismo, nunca faltan comentarios como los de abajo: por mucho que avancemos, allí hay un recordatorio de todo lo que nos falta. Sin ir muy lejos, y solo como ejemplo: todavía hay personas (demasiadas personas) que imaginan al feminismo como un ‘machismo inverso’: una sociedad hecha, por un lado, de privilegios para las mujeres y, por otro, de obstáculos para los hombres.

¿Qué hacer ante comentarios como estos, entonces? Aburre y frustra responder decenas de veces a los mismos disparates, sobre todo cuando quien los dice, luego de insultarte, te exige que seas amable y que además, respetuosamente, escuches piedras como si fueran verdades comprobadas.

Aburre y frustra responder y, sin embargo, eso es lo que hacen las diez mujeres (profesionales de distintas ramas, feministas todas) que escriben en este post. Cada una ha adoptado un comentario-tipo, cuyas variantes han visto innumerables veces, y lo han contestado. Aunque le hablan al autor del comentario, es obvio que hablan también con todos los que piensan como ellos.

No nos engañemos: la próxima vez que el feminismo sea noticia, sin duda se repetirán comentarios como los de abajo. Solo esperamos que, cuando eso ocurra, y aunque aburra y frustre, haya más gente dispuesta a responderles.

 


 

TIPO 1. Cuestión de términos: “Ni machismo ni feminismo”

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Responde Brenda Álvarez

Equiparar el feminismo al machismo no solo muestra desconocimiento, es también una expresión más de machismo.

El feminismo es una propuesta política que ha evidenciado una situación de injusticia histórica contra las mujeres y que se ha constituido en el pilar reinvindicatorio de nuestros derechos.
El concepto de igualdad antes del feminismo era igualdad entre hombres.

Entender el feminismo implica, para muchos hombres, renunciar a los privilegios que le han sido concedidos por una sociedad machista. Y parece ser, Daniel, que no estás dispuesto a perderlos.

TIPO DOS. Es momento de recordar todos los problemas del mundo: “¿Por qué no marchan, mejor, contra la pobreza o la delincuencia?”

 

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Responde Fiorella Ramos

No entiendo por qué esperas a que alguien asuma una causa y de hecho HAGA ALGO para que recién recuerdes que “hay otros problemas más importantes”. Sí, la pobreza es una causal de desigualdad, la inseguridad ciudadana está terrible cada día pero, amigo, date cuenta. ¿Sabes que en una familia pobre de la zona rural las que la pasan peor que todos son las niñas porque dejan de ir al colegio para dedicarse a trabajar en la casa? ¿Sabes que cuando una mujer piensa en la inseguridad de las calles, no teme solo que le roben sino también que la violen y hasta que la maten?

Lamentablemente, ser mujer también es una causa de desigualdad en el mundo en que vivimos y, ¿sabes qué es patético? Minimizar el problema -desde un perfil claramente falso, por cierto- diciendo que hay cosas más importantes porque ni siquiera conoces estadísticas de feminicidios.

TIPO 3. Ante todo, la duda: “¿De qué sirvió la primera marcha?”

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Responde Mayra Pérez Márquez

#NiUnaMenos no fue una marcha nefasta, Joel. Al contrario, sirvió para visibilizar la problemática de las mujeres en nuestro país.

En primer lugar, nos ayudó a llamar a las cosas por su nombre: no, no es crimen pasional; no, tampoco son celos enfermizos, es feminicidio y ahora los medios hablan de ello (aunque a veces se equivoquen. Que se lo podamos decir y algunos de ellos se retracten también es señal de que las cosas están mejorando).

Segundo, a partir del movimiento se han creado grupos virtuales que promueven la sororidad entre mujeres. Ha sido importante entender, finalmente, que el problema era más común de lo que una pensaba, y que todas, TODAS hemos estado alguna vez en el círculo de violencia, y hemos callado por prejuicios estúpidos, o miedo, o vergüenza, o ignorancia. Pero ahora ya no estamos dispuestas a hacerlo, porque de alguna manera nos sentimos respaldadas, y no tan solas como antes.

Ha servido, además, para que las instituciones públicas muestren interés y tomen medidas al respecto, promuevan las denuncias y se efectúe la atención que estas requieren. Por ejemplo, antes de la marcha del año pasado, jamás un feminicida había estado en el programa de recompensas del Mininter.

Es cierto que aún falta llegar a todos los rinconces del país, así como falta una educación que empodere a las mujeres, y una justicia que nos proteja. Pero de a pocos se va avanzando.

Saludos.

TIPO 4. Siempre es un buen día para inventarse una conspiración: “La Marcha es una excusa para que salgan las feminazis y los izquierdosos”

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Responde Lis Arévalo

Me alegra saber, Christopher, que no “valimos verga” como escribes. ¿Eres consciente de la situación crítica que atraviesa nuestro país? Miles de mujeres son golpeadas, violadas y asesinadas cada año, y hay que hacer algo. Si te disgustan las marchas, no participes; pero al menos respeta nuestras razones: marchando hacemos visible el problema de la violencia contra muchas peruanas y sumamos fuerzas para otras acciones.

Me apena que uses la palabra “feminazi” en tu comentario. Un nazi, como bien sabemos, es un(a) criminal racista que participó en el asesinato de millones de inocentes. Una feminista reclama equidad y lo hace de diversas formas, pero nunca quita la vida o tortura a otras personas. El feminismo no ha matado a nadie, Christopher. Entonces, el término “feminazi” es erróneo y violento. Yo, como feminista, no deseo ser comparada con un(a) nazi. Ningún ser humano que defiende la vida y la libertad quisiera ser llamado “nazi”. Es una palabra horrible. Por respeto a quienes buscamos paz y equidad de derechos, te pediría que no utilices esa palabra agresiva y equivocada para nombrar mujeres. Muchas gracias.

TIPO 5. Guardianes de la moral: “Pero las mujeres no se hacen respetar, no valoran su cuerpo”

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Responde Melissa Vizcarra

Ana, ten en cuenta que esta forma de pensar refuerza la idea que las mujeres debemos seguir un código de conducta al pie de la letra si queremos sobrevivir, y disculpa los abusos y crímenes cometidos por los hombres, tomándolos incluso como actos moralizadores que sirven para regresar a la mujer al camino “correcto”. Pone sobre nuestros hombros el peso de la violencia doméstica, las violaciones, los feminicidios al culpar siempre a las víctimas y no ver nada de malo en la conducta de los agresores. Lo cierto es que el derecho a la integridad no es exclusividad de los hombres y de aquellas que encajan con tu definición de mujer respetable.

Lo que el feminismo quiere difundir es que el ser mujer no debería venir con un manual de supervivencia. Las mujeres queremos ser libres, vivir nuestras vidas con independencia y sin los prejuicios que nos condenan al sufrimiento, al abuso y hasta a la muerte. Queremos llevar nuestra sexualidad y nuestra vida tal como lo hacen los hombres, con seguridad y sin miedo, en igualdad de condiciones.

Las marchas de Ni Una Menos (y el movimiento feminista) ponen presión en las entidades con poder para que trabajen más duro en protegernos y para que sus propios miembros reevalúen sus principios y deconstruyan sus prejuicios. Además, esas marchas nos unen, nos hacen sentir que no estamos solas, que somos muchas y que no nos vamos a quedar calladas porque la violencia contra la mujer jamás debería ser una consecuencia natural a nuestra existencia con libertad.

TIPO 6. Hay que estar seguros de a quiénes estamos discriminando: “Muchas de las que marchan no son mujeres sino hombres que se sienten mujeres”

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Responde Gabriela Zavaleta Vera

Jaime, ¿crees que “ser un hombre que se siente mujer” es algo que debería avergonzar a alguien? ¿O que las mujeres deberíamos avergonzarnos de que personas transexuales marchan con nosotras?

Me daría mayor vergüenza ser hombre y tener que reafirmarme a mí mismo y a los demás mi calidad de macho ridiculizando a otras personas, o pensando que ser mujer es motivo de burla. Cuando entendamos que ser mujer y que lo femenino no nos hace superiores o inferiores a los hombres (y que hombres como tú no tienen que sentirse amenazados por las mujeres que buscamos igualdad) será más fácil llegar a este objetivo.

Mientras tanto seguiremos enseñando y yendo de la mano con las cada vez más y más personas que comparten la idea de la igualdad para todos y todas.

TIPO 7: Los nostálgicos: “Las feministas de ahora son forajidas sinvergüenzas, no son feministas de verdad”

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Responde Fátima Toche Vega

Apreciado Bill, espero que las siguientes líneas sirvan para aclarar tus inquietudes y calmar las inseguridades que evidentemente te atormentan. El feminismo es bueno, sí. Ni te lo cuestiones. Y no sólo es bueno sino que es indispensable para vivir en una sociedad menos violenta. En una sociedad en la que hombres como tú no se sientan a la defensiva y con la imperiosa necesidad de comentar la primera tontería que se le cruza por la cabeza cada vez que una mujer pide igualdad, cuestiona el status quo o habla de feminismo.

Bill, disculpa por contradecir la infinita sapiencia con la cual pretendes decirnos a las mujeres qué es realmente el feminismo, pero te aclaro que éste sí busca la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres (me alegra que valides con gran condescendencia), pero también es una lucha y en ella se desarrollan estrategias. Si hay feministas que salen a protestar desnudas es porque el sistema patriarcal siempre ha considerado el cuerpo de la mujer como un objeto cuando se trata de vender, pero estigmatiza la desnudez cargándola de culpa si se trata de justificar algún acto de acoso o violencia sexual. Y bueno, si te molesta ver a mujeres desnudas, un autoanálisis no te vendría mal.

Las feministas no insultan a los hombres en general, sino a campeones como tú que hacen méritos suficientes. Si hablamos de la iglesia(s) es evidente que en el feminismo haya un discurso laico y algunas veces confrontacional con la iglesia católica, porque respalda políticas públicas opresivas contra las mujeres, en especial las relacionadas a derechos sexuales y reproductivos.

Finalmente, Bill –tu nombre te cae perfecto-, que califiques a mujeres de “forajidas” o “sinvergüenzas”, pues eso habla peor de ti y de tu machismo. No nos importa en lo absoluto tu opinión sobre el feminismo ni necesitamos tu bendición para nuestra lucha. Chau. Besos. Fátima.

TIPO 8. Megamix: ¿Por qué no hay un Holocausto contra las feministas? / Dejen de victimizarse / Lárguense de mi fútbol

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Responde Suiry Sobrino Verástegui

Rodolfo, todas las razones que has enlistado demuestran precisamente por qué hace falta feminismo en las escuelas. Tu pobre percepción de lo que es la igualdad denota tu nula capacidad de ver más allá de tus privilegios. Vives en una sociedad en donde niñas de 10 años quedan embarazadas producto de violaciones sistemáticas, en donde las instituciones de salud prefieren que una mujer muera antes de practicarle un aborto terapéutico, en donde una mujer en camino al trabajo puede terminar con semen en su falda debido al constante roce de un hombre que aprovechó el tumulto. Esa es una realidad que no está oculta, solo normalizada, y es decisión tuya seguir tapándote los ojos y continuar construyendo tu masculinidad solo sobre tu pasión por el fútbol. No te culpo por ser incapaz de reconocer las violencias ya que fuiste criado para eso, te responsabilizo porque a pesar de que tienes acceso a la información persistas en tu ignorancia.

TIPO 9: Niégalo todo. “No existen los feminicidios, son inventos feminazis”

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Responde Diana Chávez

Max: comencemos por aclarar que el feminazismo no existe. Lo que existe es un montón de gente ignorante que cree que una ideología que busca la igualdad es equiparable a un régimen genocida. En segundo lugar, aclaremos que no todo asesinato o muerte de una mujer por un tercero es feminicidio. Por ejemplo, si me pegan un tiro en la cabeza para robarme el celular o si me atropellan al cruzar la pista, no estamos hablando de feminicidios sino de muertes que se dan con otros fines (por ejemplo, patrimoniales) y que pueden sucederle indistintamente a hombres y a mujeres.

Lo que diferencia a los feminicidios de todos los demás asesinatos, es que se basan en una estructura de poder desigual que se traslada a las relaciones sociales, familiares y de pareja de las que la víctima es parte. La mujer, entonces, es vista como un objeto por el que su agresor (el feminicida) siente odio, desprecio o sentido de propiedad.

Los hombres, Max, no son la parte oprimida en este tipo de relaciones o dinámicas de poder, sino la parte opresora. Y es por eso que los feminicidios no pueden ser aplicados ni a los hombres ni a los delitos que no se basen en esa dinámica de poder. Mientras los feminicidios no reciban la atención diferenciada que ameritan, las movilizaciones para exigir acciones contundentes para su prevención y erradicación seguirán siendo necesarias.

TIPO 10. Pon tu mejor cara de palo: “Pero si ustedes permiten la violencia”

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Responde Alexandra Hernández Muro

Eres el típico ejemplo de cómo los casos de violencia se analizan superficialmente y desde una posición de poder. Existe la creencia de que hay un “tipo” de mujer que provoca o que soporta la violencia, pero la realidad es que hasta la mujer más empoderada puede ser víctima de ella. La culpa de la violencia siempre es de quien decide ser violento.

Si nosotras perdonamos, aguantamos y nos quedamos al lado de hombres maltratadores, es porque existe todo un sistema que nos impide vernos fuera de una relación tóxica. Eso se llama machismo, Fernando. La dependencia económica, el no contar con una red de apoyo, las denuncias ignoradas por las autoridades, tener hijos, etc., nos pone en una situación complicada.

“Pero, déjalo pues” suena tan fácil en boca de quien no tiene la mínima capacidad para cuestionar sus privilegios. La violencia está tan naturalizada que el control y la violencia son percibidos como muestras de amor e interés, por eso la violencia psicológica del agresor, trabaja para aislar a la persona y hacerle creer que no hay vida si no es con él.

Sí, es necesario trabajar con las mujeres, pero es mucho más importante, y efectivo, prevenir e intervenir la conducta agresiva en los agresores.

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Miguel Flores-Montúfar

Soy comunicador y trabajo como profesor de lenguaje. He pasado tanto tiempo subido en buses, custers y combis, que escribo esta columna para encontrarle el lado positivo al asunto.