noticias , Pasajero Martes, 17 enero 2017

“Sorprende con escote”: la estrategia del CM de un diario local para ganar likes

Miguel Flores-Montúfar

Soy comunicador y trabajo como profesor de lenguaje. He pasado tanto tiempo subido en buses, custers y combis, que escribo esta columna para encontrarle el lado positivo al asunto.

En la guerra por los likes y las vistas, cada medio ve cómo se las arregla. Casi ninguna estrategia pasa desapercibida: ya estamos acostumbrados a las fotos llamativas, las declaraciones descontextualizadas que generan impacto, las pepas que se sugieren pero no se dicen, así como titulares del tipo “Mirá aquí cómo”, “Esto es LO MEJOR que leerás sobre tal tema”, “El sétimo te sorprenderá”, etcétera (titulares de este género son, por ejemplo, muy comunes aquí, en el Útero). En general, son válidas casi todas las formas para llamar la atención del lector.

CASI todas: hay algunos límites. No se debería falsear un hecho. No se debería apelar a los prejuicios del lector. Y no se debería, nunca, utilizar a las mujeres como carnada para conseguir vistas.

Las redes sociales de La República hacen eso a cada rato. A cada rato. Sus noticias sobre mujeres son constantemente atroces: “sorprende con escote”, “preocupa por su figura”, “sufrió bochornoso incidente con bikini”, “deja ver parte de sus senos”, etcétera.

16114806_10154981192629886_9060070142296124554_n

Captura: Dedo Medio

Como decía Dedo Medio, “no tenemos nada contra los desnudos”. En  serio: nada. Pero pasan dos cosas: primero, son TODAS noticias sobre mujeres, sobre cuerpos de mujeres, nunca sobre hombres y sus “trabajadas figuras”, lo que indica el público al que se dirigen. En segundo lugar, ¿en serio valen para hacer noticias? ¿Es información tan relevante?

15965491_1023473287756619_8441113646401917181_n

Captura del fanpage de La República

Es decir, ¿para qué se publican estas notas? No son de interés público, no van a generar debate (si estamos de acuerdo con que no puede llamarse debate a una fila de comentarios pajeros), y además, no tendrían por qué: ¿qué nos da derecho a hablar sobre los cuerpos de las mujeres?

No hay, detrás de estas notas, absolutamente nada que las justifique, solo el objetivo de conseguir vistas y rebote. Y eso es peor.

15894990_1023473421089939_4125790487065107092_n

Sin duda, esta estrategia es muy común en otros medios. Pero eso no atenúa que también lo haga La República. Al contrario: es un agravante. La República, así como otros medios serios, cubrió #NiUnaMenos, muchos de sus columnistas se mostraron a favor de ella y creo que el diario mismo tomó partido por los principios que motivaron la protesta. Pero no se puede defender una causa desde el nivel abstracto de los conceptos y las buenas intenciones, para luego traicionarla sistemáticamente en el trabajo diario.

15940922_1023473344423280_7234699815296972138_n

¿Alguna necesidad de colocar ESA foto para esta noticia? Captura del fanpage de La República

Porque, y esto es lo importante, sí hay una relación entre estas notas, aparentemente inofensivas, y la violencia que luego otros aplican directamente sobre las mujeres: que los cuerpos de las mujeres son tribunas abiertas a todas las opiniones es una idea que, solo por poner dos ejemplos, sostiene el acoso callejero y la presión social contra el sobrepeso femenino. Ya basta, ¿no?

__________________

-He tomado algunas capturas de los periodistas Adriana Chávez y Matheus Calderón, así como de Dedo Medio.

-La cuenta de twitter @OcioLaRepublica es todavía peor: hay una tasa diaria de escotes que el CM cumple religiosamente.

Miguel Flores-Montúfar

Soy comunicador y trabajo como profesor de lenguaje. He pasado tanto tiempo subido en buses, custers y combis, que escribo esta columna para encontrarle el lado positivo al asunto.