literatura , noticias , Pasajero Jueves, 6 octubre 2016

¡CORRE A LA LIBRERÍA! La obra poética de Blanca Varela, en un solo tomo, A 79 SOLES

Miguel Flores-Montúfar

Soy comunicador y trabajo como profesor de lenguaje. He pasado tanto tiempo subido en buses, custers y combis, que escribo esta columna para encontrarle el lado positivo al asunto.
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Portada de la edición de Poesía reunida, de Blanca Varela.

*Esta nota hubiera sido imposible sin la ayuda de Diana Meza, quien me facilitó datos de la publicación, así como imágenes de la portada y páginas interiores del libro.

Hace apenas unas semanas, conseguir libros de Blanca Varela era muy difícil (quedan muy pocos ejemplares disponibles de sus poemarios) o muy caro: el año pasado, cuando busqué Donde todo termina abre las alas, la edición española de su poesía completa, la encontré a más de cien soles.

Blanca Varela (1926-2009) es probablemente la poeta más representativa del país. Que sea tan difícil hallar libros suyos (y a precios más o menos accesibles) es un hecho que refleja muy bien las distintas crisis que atraviesa la poesía (creación, lectura, industria editorial, etcétera).

Por eso, es importantísima la publicación de Poesía reunida (1949-2000), a cargo de las editoriales Casa de Cuervos y Sur Librería Anticuaria. El volumen recoge todos los poemarios de Varela: Ese puerto existe, Luz de día, Valses y otras falsas confesiones, Canto villano, Ejercicios materiales, El libro de barro, Concierto animal y El falso teclado. E incluye, además, dos epílogos: uno de Ana María Gazzolo y otro de Giovanna Pollarolo.

El libro cuesta 79 soles. A nadie le sobra tanta plata, por supuesto, pero es una inversión que vale la pena. Si es un libro que estabas buscando hace tiempo, si quieres empezar a leer poesía, si te sobran 79 soles y no sabes muy bien en qué gastarlos: en cualquiera de los casos, es una buena inversión. Saca ese libro de la librería y en algún momento llegará a su verdadero lugar.

LIMA, 8 DE SETIEMBRE DE 1967 ESCRITOR COLOMBIANO GABRIEL GARCIA MARQUEZ JUNTO A POETISA PERUANA BLANCA VARELA DURANTE UNA RECEPCION EN LA RESIDENCIA DEL ARQUITECTO SANTIAGO AGURTO CALVO. FOTO: EL COMERCIO

Gabriel García Márquez y Blanca Varela durante una recepción en la residencia del arquitecto Santiago Agurto Calvo. Setiembre de 1967. Foto del Archivo Histórico de El Comercio.

Puedes encontrar Poesía reunida en:

Librería Sur

Librería Rocinante

Selecta Librería

Aquí te dejo algunos poemas de Blanca Varela que no encontré en Internet (o que  estaban mal transcritos). Léelos y a ver qué pasa. También copio algunos de los más conocidos.

(Así, entre paréntesis, piensa solo en el título de la edición española, Donde todo termina abre las alas. Otra vez, solo el título: Donde todo termina / abre las alas. ¿Has visto el corto Kiwi? Bueno, ese verso de Varela pudo ser tranquilamente el título del corto. Te lo dejo aquí también:

Y cierro paréntesis. Ahora sí, los poemas).

Nadie nos dice

nadie nos dice cómo

voltear la cara contra la pared

y

morirnos sencillamente

así como lo hicieron el gato

o el perro de la casa

o el elefante

que caminó en pos de su agonía

como quien va

a una impostergable ceremonia

batiendo orejas

al compás

del cadencioso resuello

de su trompa

sólo en el reino animal

hay ejemplos de tal comportamiento

cambiar el paso

acercarse

y oler lo ya vivido

y dar la vuelta

sencillamente

dar la vuelta

De El falso teclado (2000)

*  *  *

Dame tu tacho de basura

la quemaré te lo prometo

no la voy a crucificar

ni siquiera la voy a guardar en mi memoria

la aceptaré

sin azotes la aceptaré

te lo prometo

De Concierto animal (1999)

* * *

El animal que se revuelca en barro

está cantando

amor gruñe en su pecho

y en sucia luz envuelto

se va de fiesta

de allí que el matadero

sea el arco triunfal

de esta aventura

y en astrosa apariencia

se oculten la salud y la armonía

y la negra avellana

sepulta en el guargüero

lance rayos azules a los vientos

engastado en la mugre

diamante singular astro en la penumbra

encuentra y pierde a dios

en su pelambre

connubio de atragantada melodía

y agonía gozosa

se necesita el don

para entrar en la charca

De Concierto animal (1999)

* * *

morir cada día un poco más

recortarse las uñas

el pelo

los deseos

aprender a pensar en lo pequeño

y en lo inmenso

en las estrellas más lejanas

e inmóviles

en el cielo

manchado como un animal que huye

en el cielo

espantado por mí

De Concierto animal (1999)

Leído por ella misma, aquí.

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Blanca Varela fotografiada por Herman Schwarz

Claroscuro

yo soy aquella

que vestida de humana

oculta el rabo

entre la seda fría

y riza sobre negros pensamientos

una guedeja

todavía oscura

o no lo soy aquí

sino en el aire nublado del espejo

mirada ajena mil veces ensayada

hasta ser la ceguera

la indiferencia el odio

y el olvido

en la fronda de sombras y de voces

me acosan y rechazan

la que fui

la que soy

la que jamás seré

la de entonces

entronizada entre el sol y la luna

entronizada

me contempla la muerte

en ese espejo

y me visto frente a ella

con tan severo lujo

que me duele la carne

que sustento

la carne que sustento y alimenta

al gusano postrero

que buscará en las aguas más profundas

dónde sembrar

la yema de su hielo

como en los viejos cuadros

el mundo se detiene

y termina

donde el marco se pudre

De Ejercicios materiales (1978-1993)

En su propia voz, aquí.

* * *

Fútbol

juega con la tierra

como con una pelota

báilala

estréllala

reviéntala

no es sino eso la tierra

tú en el jardín

mi guardavalla mi espantapájaros

mi atila mi niño

la tierra entre tus pies

gira como nunca

prodigiosamente bella

De Valses y otras falsas confesiones

* * *

A rose is a rose

inmóvil devora luz

se abre obscenamente roja

es la detestable perfección

de lo efímero

infesta la poesía

con su arcaico perfume

De Valses y otras falsas confesiones

* * *

Strip-tease

quítate el sombrero

si lo tienes

quítate el pelo

que te abandona

quítate la piel

las tripas los ojos

y ponte un alma

si la encuentras

De El falso teclado (2000)

* * *

Curriculum vitae

digamos que ganaste la carrera

y que el premio

era otra carrera

que no bebiste el vino de la victoria

sino tu propia sal

que jamás escuchaste vítores

sino ladridos de perros

y que tu sombra

tu propia sombra

fue tu única

y desleal competidora

De Canto villano

 * * *

Ejercicios

I

Un poema

como una gran batalla

me arroja en esta arena

sin más enemigo que yo

yo

y el gran aire de las palabras

II

miente la nube

la luz miente

los ojos

los engañados de siempre

no se cansan de tanta fábula

III

terco azul

ignorancia de estar en la ajena pupila

como dios en la nada

IV

pienso en alas en fuego en música

pero no

no es eso lo que temo

sino el torvo juicio de la luz

 

De Valses y otras falsas confesiones

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Blanca Varela fotografiada junto a un retrato suyo, realizado por el pintor Fernando de Szyszlo, en la década del cuarenta. La imagen pertenece al archivo de la familia Varela.

Nadie sabe mis cosas

(dedicatoria)

1

a ti capaz de desaparecer

de ser atormentado por el fuego

luminoso opaco ruin divino

a ti

fantasma de cada hora

mil veces muerto recién nacido siempre

a ti capaz de hacer girar la llave

de inventar el sol en un cuarto vacío

a ti ahogado en un océano de semejanza

náufrago de cada mañana

esclavo propietario de zapatos periódicos

algunos libros

tal vez padre o hijo

guardián de resecos jardines de aves de paso

a ti

observador de la tarde

infatigable lector del reloj del sueño

de la fatiga del tedio de la esposa

a nadie sino a ti

2

(cualquier hora del día)

en una hoguera extinguida

esa mujer sacrificada

cerraba los ojos y nos negaba la dicha de su agonía

3

y un perro una gota de lluvia una familia de paseo

como en un cuadro entraban para siempre en la memoria

una vuelta de tuerca y otra y otra un peldaño que cruje

siempre a la misma altura de la oscuridad

la dicha puede ser este brebaje oscuro el neón de las cinco

de la tarde la más esplendorosa verdad

así casi ciegos encontrando generosa como nadie la miseria

cruzando el muro invisibles

manos tan pálidas no han existido jamás en otras manos

ni tanto calor en tanto frío ni ojos tan llenos de otros

ojos contemplaron la tarde

y frente al mar negra ruina y portentosos círculos de bruma

rodeándonos

y el rojo lengua río perro mosca y la tarde la reina de desnudos

malvados brazos en su balcón de ceniza

4

(noche y descontento)

pitada cruel canción de ciego

la noche comienza a respirar

todo se aleja

todo se pierde

cárcel cine amarilla luna de farmacia

a las ocho a las nueve a las diez

convertido en un fantasma cruel besas a mil mujeres

acaricias sus senos para los otros

me das asco

y es esta náusea lo mejor de mi vida

5

(conversaciones insidiosas)

alguien dice tu nombre

—es un libro interesante y habla de un héroe

anónimo por cierto

hay una estrella azul al fondo de mi vaso

inagotable estrella

debe brillar en tus ojos cada vez que la miro

cómo debes reír para los otros

tú cordero disfrazado de cordero

tú lobo a solas

tú atrozmente niño

—los bellos pensamientos señores

no ocultan el perfume de la carne

hemos de transpirar en los museos como bestias

sumisas bestias en su rincón de terciopelo

—Picasso por ejemplo…

6

(tell me the truth)

dime

¿durará este asombro?

¿esta letra carnal

loco círculo de dolor atado al labio

esta diaria catástrofe

esta maloliente dorada callejuela sin comienzo ni fin

este mercado donde la muerte enjoya las esquinas

con plata corrompida y estériles estrellas?

7

hila su imposible claridad nuevamente la envenenada

sonrisa solar

¿sientes el divino salivazo sobre la bestia sientes el

hedor de la rosa sientes mi corazón sobre el tuyo?

más tarde será tarde cuando la soledad invente lo mejor

nuevamente tus labios tus ojos las ruinas de tus caricias

el mar de mi pecho

la soledad «estrella de mis noches»

nadie sabe mis cosas

8

(pobres matemáticas)

cuando nada quede de ti y de mí

habrá agua y sol

y un día que abra las puertas más secretas

más oscuras más tristes

y ventanas vivas como grandes ojos

despiertos sobre la dicha

y no habrá sido en vano que tú y yo

sólo hayamos pensado lo que otros hacen

porque alguien tiene que pensar la vida

De Valses y otras falsas confesiones

* * *

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Blanca Varela fotografiada por Baldomero Pestana

También puedes revisar:

Entrevista a Blanca Varela en Presencia Cultural (Parte I y Parte II)

Blanca Varela para principiantes, conferencia de Rocío Silva Santisteban

Reseña de Jean Franco en Ideele sobre Nadie sabe mis cosas. Reflexiones en torno a la poesía de Blanca Varela, libro de Rocío Silva Santisteban y Mariella Dreyfus

Palabras de Mario Vargas Llosa en la presentación de la edición facsimilar de Puerto Supe (aquí)

Elogio de Blanca Varela, columna de Mario Vargas Llosa en El País

 

 

Miguel Flores-Montúfar

Soy comunicador y trabajo como profesor de lenguaje. He pasado tanto tiempo subido en buses, custers y combis, que escribo esta columna para encontrarle el lado positivo al asunto.