Pasajero Martes, 11 agosto 2015

Tres minutos de Hernán Casciari para el camino

Miguel Flores-Montúfar

Soy comunicador y trabajo como profesor de lenguaje. He pasado tanto tiempo subido en buses, custers y combis, que escribo esta columna para encontrarle el lado positivo al asunto.

*Antes de empezar, una pequeña declaración de intenciones

Casi todos nosotros vivimos en un distrito, estudiamos en otro y, probablemente, trabajamos en otro más. De eso se infiere, entre muchas cosas sociológicamente importantes, que pasamos un huevo de tiempo en los buses que nos llevan de un lugar a otro de la ciudad.

Yo, por ejemplo, vivo en La Perla desde los dieciséis años, mientras que la facultad donde estudié (2009-13) queda en Surquillo, y el que fue mi primer trabajo (2006-11) se ubica en los últimos lotes de Pachacútec, al final de Ventanilla. Mi ruta, entre 2009 y 2011, y durante cinco o seis días a la semana, era La Perla – Pachacútec – Surquillo – La Perla. Viviendo en el mismo distrito, he trabajado luego en el Centro de Lima, en San Isidro, en San Miguel (todas zonas accesibles), y también en Monterrico, que está más allá del fin del mundo.   

Cuando pasas tanto tiempo subido a un bus (yo llegué al aproximado de cinco horas diarias), necesitas encontrar actividades paralelas, que puedas realizar mientras te transportas, y que te ayuden a no sentir que estás perdiendo miserablemente el tiempo.  

Sin duda, todos nosotros encontramos algo que hacer en el carro. Los post que se publicarán en esta columna buscan, precisamente, ofrecerte más alternativas, para que el viaje se te haga menos pesado y tantito más productivo. 

Eso es, entonces. Todas las semanas te recomendaremos un autor, un libro, un texto de internet, que puedas leer si encontraste asiento, y si no, audios que puedas escuchar de pie. Procuraremos, también, que estos se adecúen a tu tiempo de viaje: urbano (5-15 minutos), interurbano (15-30), y directo (30 a ∞).

De vez en cuando, por supuesto, nos iremos por las ramas, y recomendaremos cosas que también puedas leer en las colas del banco, en las salas de espera o en las clases aburridas, o vídeos que sirvan como descansos de la oficina, o películas y series para el fin de semana. También trataremos de darte opciones más largas para los feriados y las vacaciones.

La mayoría de las recomendaciones son absolutamente accesibles: algunas están en Internet y puedes descargarlas en casa y luego revisarlas sin conexión, de manera que no comprometes tu plan de datos. Otras son publicaciones (libros, revistas) que puedes encontrar en e-book o en un paseo por las librerías de la ciudad.   

Solo una aclaración: no hacemos crítica, ni literaria ni musical ni audiovisual. Esa tarea, tan enriquecedora como necesaria, y a la que se dedican otras personas en otros medios, exige el manejo de herramientas especializadas y persigue otros fines. Nuestro objetivo, en cambio, es bastante más modesto: buscamos solamente compartir lo que nos gusta, con la esperanza de que te animes a conocerlo y te guste también.

Eso es todo. Sube nomás.   

Ahora sí, Casciari

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Hernán Casciari. Ilustración: AFloresmontúfar

 

Piensa en algo que sea triste y gracioso y feliz y profundo a la vez. Pasa muy pocas veces. Y mucho menos en un tiempo tan breve. Cuando ocurre, algo ocurre también con nosotros. Hernán Casciari consigue, a veces, que ocurra.

Empezar con Hernán Casciari nos viene preciso: en lo que va del milenio, su chamba ha consistido en experimentar con las oportunidades que internet ofrece para contar historias, para sacarle la vuelta a la industria y para generar un vínculo directo entre el escritor y sus lectores.

De esa búsqueda han resultado sus exitosas blogonovelas (ficciones publicadas originalmente en blogs de internet, por entregas), entre las que destaca Más respeto que soy tu madre (puede leerse gratis aquí), sus dos revistas (Orsai y Bonsai), la editorial Orsai, y sus mensajes de voz. Todos esos productos garantizan, cuando menos, un mes entero de viajes felices (y les dedicaremos más tiempo), pero ahora nos vamos a concentrar en sus mensajes de voz.

Los datos relevantes de su biografía, las razones que lo llevaron a explorar internet y el posterior desarrollo de sus proyectos se encuentran explicados en esta conferencia TED y en esta entrevista que Pedro Salinas le hizo para La Mula. Sería mostro que revises ambas cuando puedas, porque sus propuestas, contadas en frío, parecen pastruladas imposibles: Una editorial donde los lectores voten por los libros que quieren ver publicados, que además ofrezca el 50% de las regalías a los autores (cuando el promedio es de 8 o 10%). Una revista sin publicidad que pague a todos sus colaboradores y sea distribuida, en cada localidad, por los propios lectores. Una revista hecha para niños que, además de tampoco incluir publicidad, se esfuerce por tratar a los menores como personas de verdad y no como caricaturas. Todavía es muy pronto para evaluar si los proyectos son viables a largo plazo, y tampoco creo que eso a Casciari le interese mucho: su intención es demostrar que pueden hacerse, y punto.

Mensajes de voz

En la apretada síntesis de arriba, se me pasó mencionar un detalle fundamental. Casciari no es solo un tipo curioso que juega con internet a ver qué sale. No es solo un director creativo caprichoso y arriesgado. Es, en primer lugar, un contador de historias: alguien que sabe usar las palabras para que estas tengan en los demás el efecto que él busca.

Iba a decir que Casciari es, en primer lugar, un escritor, pero tiene algo más que, para el caso, es muy importante: sabe leer, en voz alta, lo que ha escrito. Eso, dar la intención adecuada a las palabras, entonarlas adecuadamente, no es una habilidad común entre los escritores (¿has escuchado a Neruda leyendo sus propios poemas?). Casciari es una de las excepciones.

Entre 2012 y 2014, Hernán Casciari envío mensajes de voz, tres veces por semana, al celular de Mario Pergolini, el conductor de Tenemos Malas Noticias en Radio Vorterix. Son audios breves, de entre tres y cinco minutos. En esta secuencia de Orsai, aparecen los 220 que envió en total, y están además anexados a los textos originales. No sé cómo descargarlos desde allí. Por eso, coloco abajo los enlaces a Youtube.

Los audios son pequeñas historias: en ellos se confunden la payasada, la anécdota, la reflexión, la invención, la confesión, las obsesiones, las aspiraciones y los temores. El tono normalmente chonguero de Casciari es una trampa: va a dejar que te relajes y hasta que te rías para luego quebrarte.

He escogido los diez mensajes que, conmigo, cumplieron mejor su objetivo: aquellos con los que me he reído de verdad (no como el jajaja que escribimos en los chats) y los que me han hecho esconder la cara entre las manos mientras los escuchaba. Los mejores son aquellos que consiguen, por supuesto, ambos efectos a la vez.

Como los audios son realmente breves, no tiene demasiado sentido comentarlos uno por uno. Solo menciono tres, al azar: Canelones lo escuché hace poco, y me hizo pensar que, quién sabe, quizá no todo está mal con crecer: nos ayuda, por ejemplo, a sentir culpa por nuestra crueldad y aprender a controlarla. Los justos es el nombre de un hermoso poema de Jorge Luis Borges: Cuando di clic al audio, tenía la esperanza de que algo tuviera que ver con él. Pero, bueno: todo tiene que ver con Borges. Y El abuelo nazi nos recuerda cómo aprendimos algunas de las mejores cosas que nos han pasado (a escondidas, temiendo el castigo), y cómo deberíamos transmitirlas a quienes queremos que se afanen con ellas.

Estos audios de Casciari son perfectos para los viajes cortos (urbanos, digamos), de cinco a quince minutos. No se parecen en nada a los mensajes de voz reales que recibimos normalmente (alguien que estuvo timbrando a nuestro celular, que estaba apagado, y se olvidó de colgar: se escuchan voces y crujidos y luego el corte; alguien que llama para ofrecernos un producto; alguien que nos busca desesperadamente) pero comparten, con estos, la misma intención: quieren decirnos algo. Y si, cuando lo escuchamos, nos parece preciso, o nos mueve, o nos hace reír, significa que el mensaje llegó a su destino.

*No olvides que, si no quieres gastar tu plan de datos, puedes descargar estos audios en tu PC, en casa, y luego bajarlos a tu celular. Simplemente copias el link de Youtube y lo pegas en la página Convertir de Youtube a Mp3. Espera que descargue y ya está.

*Begonia Loayza, en un gesto digno del mensaje de voz de Casciari que se llama Los justos, ha subido TODOS los audios a estos cinco links de Mega (en ese orden: uno, dos, tres, cuatro y cinco), para que descarguen los archivos directamente a su PC. 

  1. A veces es Finlandia

  1. Los justos

  1. El abuelo nazi

  1. Canelones

  1. Madre extrovertida

  1. Caretear paternidad

  1. Perdón escaso

  1. Vivir los siete partidos

  1. El cajón secreto

  1. El celular de Hanzel y Gretel

Miguel Flores-Montúfar

Soy comunicador y trabajo como profesor de lenguaje. He pasado tanto tiempo subido en buses, custers y combis, que escribo esta columna para encontrarle el lado positivo al asunto.